
Me voy a subir tarde al tren de la discusión sobre la Supervía Poniente. Lo hago, en principio, porque me interesa (especialmente en el contexto de este espacio), y tarde porque cada vez que he tenido la inquietud alguien más lo ha escrito, o antes, o mejor (sígase la extensa cobertura que hace Salvador Medina, por ejemplo). Esta vez, con la excusa del último* artículo de Gabriel Quadri al respecto y en paralelo (toda proporción guardada) a la correspondiente respuesta de Onésimo Flores, me atrevo a añadir algunas líneas.